Todo empezó con la noticia en 2018 de que Elton John se retiraría para siempre de los escenarios, una de las mayores estrellas del glam, un infaltable de mis playlists desde que lo descubrí con I Want Love, nos dejaba no sin antes dar una última gira de despedida, que pasaría por el Staples Center, lo cual me daba una oportunidad de despedir al gran compositor del soundtrack de mi vida. 

En la mañana del gran día me preparé haciendo algunas rutinas personales, además de aprovechar estar en Los Angeles para ver una exhibición del trabajo de la fotógrafa Vivian Maier. Cuando llegó el momento de alistarme para el concierto saqué de la maleta mi outfit elegido, la que sería mi piel por esta noche; esta vez me había bañado en colores y glitter, ya no me sentía una simple asistente al concierto de Elton, sino la misma Bennie de la que tanto cantaba.

El Staples Center estaba listo para recibir a los miles que estábamos presentes esa noche, desde jóvenes, adultos e incluso gente bastante mayor; al final la música de Elton no tiene edad y todos sus fanáticos, desde el más chico hasta el más grande compartimos el mismo sentimiento. Para llegar a la entrada principal había un piso amarillo, en referencia al nombre del tour ‘’Farewell Yellow Brick Road’’ y a uno de sus álbumes más famosos, el mítico ‘’Goodbye Yellow Brick Road’’. Estando allí me di cuenta que la fila para comprar camisetas estaba larguísima, algo normal, porque todos deseaban tener algo para presumir al mundo que habían sido testigos del genio esa noche.

Entrar al recinto fue como entrar a una fiesta glam rock de los setentas, donde todos estaban emocionados y vestidos para la ocasión. El show comenzó con ‘’Bennie and the Jets’’ e inmediatamente todas las voces comenzaron a corear la canción y bailarla, nuestro cuerpo ya no era nuestro, pertenecía a la música de Elton. Momentos después dijo que lo sentía si no cantaba la canción favorita de cada uno, pero sé que si lo hiciera el concierto no tendría fin.


A mitad de concierto nos contó que había hablado con sus hijos y le pidieron que le dedicara una canción a su madrina, fue en ese momento que nos dimos cuenta que entre toda la multitud se encontraba Lady Gaga, a la que dedicó ‘’Candle in the Wind. Cada canción era acompañada por unos visuales que capturaban muy bien el mood de la música, uno de los momentos más maravillosos para mí fue cuando pasaron una sección de fotos de Jason Reed.

Puedo confesar sin pena que lloré cuando sonó ‘’Rocket Man’’ y ‘’Someone Saved My Life Tonight’’, la voz de Elton transmite cualquier emoción que puedas sentir o imaginar y su manejo del escenario es magistral, además que su banda realmente viene de otro planeta porque tocan increíble. Todo lo anterior hizo que el concierto pasara en un abrir y cerrar de ojos, cuando se acercaba el final Elton cerró con broche de oro la noche cantando ‘’Your Song’’ y ‘’Goodbye Yellow Brick Road’’. Ese fue el epílogo de un recuerdo que siempre quedara grabado en mi memoria y en la de miles más, salí de allí con una sonrisa de oreja a oreja y sabiendo con certeza algo, The bitch will always be back.

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