Escrito por Ana P. Castro

La mayoría de nuestros planes se cancelaron este verano, lo que nos puso a idear nuevas formas de pasar el tiempo pero dudo que alguien haya sido tan productivo como Taylor Swift que tan solo 11 meses después de Lover nos trae su octavo álbum de estudio folklore.

Producido por Aaron Dessner, Jack Antonoff y ella misma, la entrega consta de una antología de cuentos musicalizada con pianos, violines y ritmos suaves. “En aislamiento mi imaginación corrió libre y este álbum fue el resultado, una colección de canciones e historias…” dice Taylor en redes sociales, historias de gente que conoce, gente que le hubiera gustado conocer y detalles de ella misma de tanto en tanto. El album Deluxe cuenta con una canción más, “the Lakes” y se encuentra disponible en formato, casette, CD o Vinyl en 8 versiones diferentes con fotografias de Taylor por Beth Garrabrant en tonos grises, blanco y negro que coordinan perfectamente con el contenido musical.

folk tay

Uno de mis relatos favoritos es “the last great american dynasty” que habla de Rebekah Harkness la dueña anterior de “Holiday House”, la mansión en Rhode Island de Taylor Swift. El segundo matrimonio de Rebekah, Bill Harkness heredó de una fortuna petrolera, lo que la convirtió en una de las mujeres más ricas de Estados Unidos. En 1954 Bill fallece tras su segundo infarto a lo que ella recibió acusaciones de haberlo matado “The doctor had told him to settle down, It must have been her fault his heart gave out”, en muchas de sus canciones Taylor expone actitudes sexistas, ya que ella misma ha sido víctima de estos prejuicios y de acoso sexual. El segundo verso dice “Flew in all her Bitch Pack friends from the city, filled the pool with champagne and swam with the big names. And Blew through the money on the boys and the ballet, and loosing on card game bets with Dali”. En varios momentos de la canción liga características de Rebekah a ella misma, como con su grupo tan icónico de amigas. Esta mujer era amiga de Dalí, adoraba el ballet, componía música e incluso tuvo su propia compañía. Se dice que limpiaba su alberca con Don Perignon y que genuinamente se robó el gato de su vecino y lo pintó de verde a lo que hace referencia después en la canción, sin duda es una persona que me encantaría haber conocido.

Se reta como compositora y resulta en su pieza mejor calificada por Rolling Stone y en una respuesta mucho más positiva que para su álbum anterior. Hay detalles de sus canciones anteriores, como guiños o hábitos en su composición pero sin recurrir al synth pop o ritmos pegajosos. No considero que esta sea nueva faceta de Taylor Swift y dudo se apegue a este estilo por mucho tiempo; ya antes habíamos escuchado canciones donde un instrumento se vuelve el protagonista como New Years Day, Soon You’ll Get Better, False God o su aporte para el Soundtrack de Hunger Games Safe & Sound, y el hecho de que su gira para Lover se haya cancelado y no parezca que se vaya a reanudar muy pronto convierten a este verano en el momento perfecto para aventurarse con música que no pretende ser reproducida en eventos, sino escucharse con detenimiento para disfrutar las pequeñas historias, los personajes. Como las canciones que se entrelazan “cardigan”, “august” y “betty” para contarnos de una relación que acaba por un romance de verano con las palabras, recuerdos y piezas rotas de las tres personas involucradas.

El distanciamiento social nos ha llevado a que la mayor parte de nuestro tiempo lo concentremos frente a un monitor en redes sociales o una plataforma de streaming. Esto y un lanzamiento tan repentino de Taylor permitieron que la curiosidad de fans y no tan fans llevara al álbum a romper records en reproducción mediante streaming; tan solo en un dia ha llega a más de 72 millones de reproducciones por este medio, superando al más exitoso de la primera mitad del 2020 After Hours de The Weekend con 49.6 millones de reproducciones. Creo que parte del éxito de folklore es que a pesar de que sigue hablando de amor y desamor en muchas de sus canciones, la gente que no es fanática logra valorarla por su calidad como artista y no solo catalogarla como una mujer escribiendo de sus ex novios, comentario que de hecho se repite en las críticas. En lo personal considero que seguir identificando de esa manera es no haber escuchado su música y dejarse llevar todo el prejuicio musical e incluso algunos no musicales.

Al anunciar su álbum solo unas horas antes de su estreno incluyó un texto que decía “Antes de este año probablemente hubiera pensado demasiado en lanzar esto en el momento adecuado….Mi instinto me dice que si haces algo que amas debes de darlo al mundo. Ese es el lado de la incertidumbre al que me puedo sumar”. Esto me recuerda mucho a lo que nos muestra en su documental Miss Americana, como estar en el ojo público la afectó y se censuraba ella misma para agradar, sin dar cien por ciento lo que ella realmente es. Hoy por fin vemos a una Taylor más libre, sensible y auténtica que da lugar a sus anhelos y ya no silencia sus opiniones.

Tracks recomendados: “my tears ricochet”, “exile” con Bon Iver, “the 1” y “the last great american dynasty”.

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