Escrito por: José Cortez

Pueblo chico, infierno grande. Esa sería la frase más adecuada para describir la película estrenada en Netflix estos últimos días; una que cuenta con uno de los repartos más extravagantes del año, juntando actores que han trabajado en diversos géneros a lo largo de su carrera. Tom Holland, Robert Pattinson, Bill Skarsgard, Mia Wasikowska, Riley Keough y Sebastian Stan conforman el elenco principal de esta intensa historia.

The Devil All The Time (basada en la novela homónima) es uno de esos thrillers psicológicos que cuentan con un tipo de efecto dominó; ya que a lo largo de la trama podemos ver como las acciones de unos repercuten en otras personas que cruzan el mismo camino. El filme es visceral, frío, y trata de mostrar el peor lado del ser humano.

Es muy evidente su crítica y sátira a la religión, mostrándonos las dos caras de la moneda, tanto las personas que creen fielmente y rezan todos los días; como aquellos que utilizan estas circunstancias a su favor. A su vez vemos el lado extremista de la fe y cómo repercute en la vida de las personas, no solamente en las que buscan respuestas a sus propias interrogantes, sino  también para los que no se sienten tan apegados a ella.

 

Cabe destacar que el corazón de esta película son sus actuaciones, tanto de los personajes principales, como los secundarios, que además de ser relevantes para la historia agregan un plus a su desarrollo. Si bien no estamos acostumbrados a ver a Holland en un papel dramático e intenso como el que interpreta, su desempeño y credibilidad en esta ocasión han de ser elogiados; ya que, en mi opinión, él se apodera de la segunda mitad de la película enseñando una faceta actoral que no habíamos visto en el pasado. Pattinson, una vez más confirma su valía como actor camaleónico interpretando al rostro malo de una institución que se supone que existe para ayudar. A pesar de ser un personaje secundario su participación toma una relevancia interesante en la historia.

La violencia también resulta un factor clave a lo largo de la trama; viajando del pasado hacia el presente vemos como los personajes han sido víctimas y victimarios, que a grande escala podríamos decir que curten su personalidad. Ojo, si bien la película está más enfocada en la historia, en el contexto y no tanto en los personajes, es la misma naturaleza agresiva y corrupta del entorno en donde se desarrolla que le da sentido a la trama.

Por momentos no queda muy claro cuál es el punto o mensaje que se quiere dar; esto no quiere decir que se deje a la interpretación forzosamente, pero puede llegar a confundir si se trata de buscar un significado más allá. Independientemente de eso, es una obra atrevida que no teme representar una realidad que fue y que sigue siendo objeto de discusión entre muchos. Podríamos decir que es una mezcla entre un drama y un thriller que vale la pena ver, si bien podemos llegar a sobre analizarlo, no quita que es una película que entretiene de principio a fin. Mi consejo sería verla con mente abierta y con la pura intención de disfrutar, ya que al final, para eso está hecha, para entretener.

Y a ti, ¿Qué te pareció The Devil All The Time?

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