Escrito por: Emilio Ramos

La obra mexicana nominada a representar a México en los premios Oscar 2021 en la categoría mejor película internacional y preseleccionada en la categoría de mejor ópera prima en las distinciones de Ariel, demuestra un contexto de desigualdad social y muestra los privilegios entre clases sociales.  

La película producida y escrita por David Zonana tuvo su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto en 2019 y en México llega a partir de octubre del 2020.  

Mano de obra retrata el abuso que ocurre en el sector informal y sobre todo, la falta de derechos al trabajador que se vuelve un factor importante en este filme.  

La cinta gira entorno a Francisco, interpretado por (Luis Alberti) un albañil de la Ciudad de México que junto a su hermano y otros compañeros, se unen entre semana para construir una casa al sur de la ciudad. En plena luz del día, el hermano de Francisco accidentalmente cae al barranco.  

Esta caída provoca su muerte, dejando a su esposa viuda en medio de un embarazo. Sin embargo, a pesar de suceder este incidente en horario de trabajo, el seguro no cubrió ninguna compensación.  

Francisco, por la vía legal, trató de buscar justicia, aunque en realidad muy en el fondo no iba a conseguir ninguna indemnización para su cuñada. En esta parte de la cinta, se señala la deficiente burocracia que existe en México y como se transforma el personaje principal a causa de los acontecimientos de desigualdad que va viviendo.  

Ilustración: blanco y negro. 

Una parte importante del filme de David Zonana es el manejo de los espacios y la iluminación que se trata en la película. Por ejemplo, en el barrio donde Francisco y sus compañeros de la obra vivían, estaba representado por espacios pequeños, oscuros y ante todo, la falta de alumbrado público que simboliza la situación en pobreza, que fue un punto clave en esta cinta. 

La construcción de la casa blanca y más bien, mansión, escenifica un sueño para todos los trabajadores, una visión imposible de lograr. En esta parte se ve el contraste, no solo de colores, sino de iluminación. En las zonas de altos ingresos, la vida es alegre, más brillante. Por otro lado, en los lugares de bajos ingresos, todo es reducido, hay restricciones, los espacios son pequeños, colores opacos. 

Durante el transcurso de la película, Francisco se ve en la necesidad de buscar refugio, por esta razón, se adentra a la casa en construcción; un lugar en silencio, grande, iluminado. A diferencia de su barrio, en esta zona de la ciudad, Francisco estaba relajado. A través del tiempo, Francisco integra a nuevas personas al hogar, intentando apropiarse, sin embargo, en el transcurro de la cinta, ocurren inconvenientes que deberán aclarase, si es que quieren hacer el intento de convivir todos juntos.  

En los últimos años, las cintas mexicanas han tratado de plasmar injusticias sociales que suceden actualmente en el país, sin embargo, a pesar de que la sociedad trate de ignorar estos temas, el cine mexicano no. Un ejemplo claro de este argumento es “Chicuarotes (2020)”, como también “Y ya no estoy aquí (2019)” 

Una característica que asocia a estas cintas mexicanas es que utilizan a personas que en la vida real, son albañiles, madres de hogar, estudiantes, desempleados, etc. En el caso de Mano de obra, los albañiles que participaron, aportaron con acontecimientos que habían vivido, retomando la historia del presente largometraje.  

Por último, es importante mencionar que en los últimos años, nuevos directores y productores mexicanos han sobresalido, dejando en evidencia que el cine mexicano va por buen camino. 

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