Escrito por: Aneth Martínez.

La primera vez que escuché a Karina Villalobos, fue hace 4 años en la estación 90.7 en una nueva sección llamada Ocio dentro del Nieblas Top Show. Quedé fascinada al escuchar a esta mujer platicandome de puestos de comida y eventos de nuestra ciudad: Mexicali. Mi mamá, mi hermana y yo nos hicimos fans de Karina desde ese momento. Entré a su Instagram y me di cuenta de que, verdaderamente, a esta mujer vale la pena seguirla. Confieso que después de esos cuatro años, cada vez que la escucho, no apago el carro hasta que ella deja de hablar, es por eso me siento tan honrada de haber tenido la oportunidad de sentarnos a distancia, platicar sobre todos sus proyectos y felicitarla por su más reciente distinción, ser seleccionada en el sistema nacional de creadores.

¿Por dónde comienzo a hablar de una mujer que lo hace todo?, ¿Qué preguntas hacerle?, ¿Cómo controlar mi admiración y mis nervios? Aquí les dejo parte de toda la conversación que nos aventamos y espero que conozcan un poco más de la mente maestra que está detrás de Mushasha Cashanilla, Portafolio, Ocio y Punto 56.

Entrevista con Karina Villalobos:

Aneth: Karina quisiera comenzar por mera curiosidad, ¿Cómo eras de niña?, ¿Tu infancia influyó en tu decisión de ser artista?

Karina: Mira, yo soy hija mayor de tres hermanas, mis papás eran padres muy jóvenes, tenían ciertas ideas acerca de la educación, me hicieron muy sensible a la música, al teatro y a la literatura, pero me privaron de ir al circo, cosas que hacían más niños…cosas que según ellos no me daban nada bueno…Y nunca he sido muy hábil físicamente, siempre me sentía en desventaja. Y esa desventaja me hizo decir que si no soy buena para esto, soy buena para otra cosa …pero no me visualizaba como artista, jamás.

A los 18 años mis padres me regalaron un un viaje por todo este país en carretera, no eran tiempos de celular y mis papás tenían la tranquilidad que yo iba ir hasta Yucatán e iba a volver. Era otro país…Era un México donde sí había una desaparecida todo el país se detenía…Ahora son tantas que nadie lo pregunta…Ese viaje me cambió la vida…La Fundación Televisa tenía un museo de Arte Contemporáneo y te cobran como cinco pesos la entrada. Fuimos una amiga y yo…en ese entonces yo tenía una obsesión con la fotografía , no como arte, si no con el acto fotográfico, pero por primera vez vi foto contemporánea. Foto que decía un chorro de cosas, que contaba historias… una foto que era más que una foto…

Cuando salí dije: Eso es lo que yo quiero hacer, eso es lo que yo necesito hacer…

De repente la misma exposición al arte me hizo imaginarme artista. Y aceptarlo me costó otro tiempo. No significa que yo no era artista, significa que yo no sabía.

A: En entrevistas pasadas he escuchado que te costó mucho salir del clóset de artista. ¿Cómo fue tu proceso de liberación?

K: A mi generación no le enseñaron a buscar lo que su corazón necesitaba, a veces tenía trabajos muy chilos pero yo estaba deprimida todo el tiempo…en el 2006 me diagnosticaron cáncer y entonces, cuando me diagnosticaron esta enfermedad pasaron todos los clichés que quieras, pero específicamente ese día en la mañana yo era una persona que tenía toda una vida por delante y esa día en la tarde, era una persona que se podía morir… Entonces me cayó muy fuerte el veinte de que no había tiempo. Yo no podía seguir diciendo: Cuando tenga tiempo, porque posiblemente ya no tengas tiempo. Así fue cuando decidí salir del clóset fotográfico…Ahí fue cuando me reconcilie con la palabra artista, porque hago arte…Pero me costaba mucho decirlo y aceptarlo porque mis referencias artísticas eran personas que no hacían cosas padres, los artistas que conocía se la pasaban drogados, nunca trabajaban o seguían viviendo en la casa de sus papás, no tenían conversaciones ricas y no estaban aportando nada a la sociedad…Yo no me iba a convertir en eso, yo soy workaholic, pero lo que me daba miedo era que la gente me reprobara, que ya no me tuvieran confianza… Aparte durante ese proceso me divorcié, fueron muchas cosas al mismo tiempo…pero después del proceso del cáncer que fue largo, doloroso y muy cansado…del 2007 al 2010, fue tiempo de reconstruirme…A partir de ahí, decidí que si iba a trabajar como loca para ser artista pero que únicamente iba a trabajar en las cosas que me gustaban

A: Sabiendo que en otros lugares del país hay más apoyo y exposición a los artistas, ¿Por qué aferrarte a quedarte en Mexicali?

K: Tengo respuesta y te voy a decir por qué. No quiere decir que no haya coqueteado con irme… Todos fantaseamos con la idea de ‘El día que me vaya’… Es algo con lo que crecemos y no tiene nada malo, es parte del origen de esta ciudad que es migratoria, es de paso. La gente nunca llegaba para quedarse y eso se quedó en el ADN de la ciudad… Yo si fantaseaba con irme, México y San Francisco me encantaban, apliqué para el doctorado de historia en el Colmex y a mitad del proceso lo paré porque me cayó un veinte muy solitario…Si me iba estaría en una ciudad que me encanta pero que no podré disfrutar y además lo que yo hablo en mi obra, lo que hablo como historiadora, lo que yo hablo a diario, se nutre de ser fronteriza, ser del desierto, de una condición de paso, de sobre vivencia, entonces me voy a alejar de mi fuente de inspiración y además no me estoy haciendo joven… Justo en ese trance de darme cuenta, el delirio de todos es: “Quiero vivir donde haya apoyos, donde haya artistas, quiero vivir donde haya gente donde pueda hablar de esto”…Si yo me voy que soy la que lo hago, no soy la única pero soy una de ellas, si me voy, ¿quién lo va a hacer? Si a todos a los que nos gusta, a los que no preocupa que haya artistas, el quehacer artístico, el quehacer cultural, la ecología, la sustentabilidad, si nos vamos a otras ciudades donde ya hay un camino recorrido, ¿quien lo va a hacer aquí?. Entonces eso fue…No estés pensando cómo escapar de tu ciudad para vivir en una que sus ciudadanos tienen setecientos, ochocientos, novecientos años haciéndola y por eso está en esas condiciones, mejor hazlo en tu ciudad. A lo mejor es muy básico pero me fui a la base; ¿No existe? entonces constrúyelo.

A: Karina, pude ver tus proyectos en tu página de Wix, sin embargo, dos obras en específico no me quedaron muy claras. ¿Te parece si hablamos de Motora y Mayoría de edad?

K: ¡Claro! Mira, Motora fue un trabajo de mucho tiempo, tres años, el hacerlo fueron unos tres meses, pero pensarlo…Yo no quería decirle (a las mujeres) lo que tenían que decir. Más bien yo quería comprobar que las relaciones de todas nosotras con nuestras mamás son muy complicadas. Son muy amorosas y muy destructivas. Las relaciones con nuestras mamás son relaciones que te están alimentando pero que también te están comiendo. Es una cosa difícil, entonces obviamente todas, todo mundo tiene problemas con su mamá. Problemas que van desde sencillos aunque tengas una excelente mamá, porque ellas nos conciben como parte de su propiedad…entonces fue como: Mi mamá es mi mamá y la adoro. Sé que ella ha hecho lo que ha hecho, su manera de educarme ha sido porque ella piensa que es lo mejor para mi. O que ella piensa que es lo más adecuado para su familia y está bien. Cada quien tiene sus limitaciones, osea hay cosas que yo entiendo ahora… Entonces para mí Motora fue mi manera en privado, muy pública por cierto, pero una manera muy personal de reconciliarme con mi mamá, un: “Te entiendo”. Al final del video cuando dicen: “Por que cada día que pasa, me parezco más a ella”… si yo hubiera escrito un guion, ninguna de estas viejas me hubiera dado algo tan bueno como lo que estoy escuchando ahora.

Entonces, fue un trabajo difícil de conceptualizar, pero me pasan muchas cosas, a veces tardo mucho tiempo conceptualizando, pero ya cuando lo resolví mentalmente todo se vuelve muy rápido y muy mecánico. Sobre todo en eso estoy muy agradecida con las mamás y mujeres que participaron, porque sabían de lo que estaríamos hablando. Lo sabían perfectamente y lo entendían porque también son hijas.

 

A: ¿Y mayoría de edad? ¿Cuál es la explicación detrás de esta obra?

K: Esa tiene razón de ser el año 1994, el cual fue un año muy complicado para este país, es un año del que no se habla o que cuando se habla, se platica con frio porque es el año en que, ufff, mataron al dirigente del PRI, el año que mataron a Colosio, año en que fue el levantamiento zapatista…nos dimos cuenta que éramos tercer mundo, no éramos primer mundo como pensábamos, fue el último año de la presidencia de Carlos Salinas de Gortari y fue el año del error de diciembre, cuando la moneda se devaluó 400%… entonces fue una crisis económica más grande que la del 2008…En ese entonces no existía la violencia como la conoces tú, en 1994, todo México se detuvo, fueras priista o no fueras priista. porque no existía la violencia de esta manera. Entonces, si al hombre que va a ser presidente, lo balean en la calle, eso significa que no hay nadie que nos proteja a nosotros.

Todos los que ves en el video nacieron en 1994 y la teoría de ese proyecto es que a nadie que haya nacido a partir de 1994 le sorprende la violencia, porque vivió en medio de la violencia. En ese año que realicé esta pieza, fue el 2012, este país violento cumplía su mayoría de edad junto con ellos.

De eso trata esta pieza, sumamente política y ha estado en festivales en Brasil, República Dominicana, Argentina, España…¿Y sabes por qué se me ocurrió esta pieza? Porque mis alumnos siempre me preguntaban por qué el año en que habían nacido, sus papás nunca querían hablar de ese año. Yo ya sabía cuál iba a ser la pieza, pero me esperaré a que fuera 2012. Definitivamente una de las piezas que más proyección me ha dado.

A: ¿Y para esa obra les diste libertad de bailar como quisieran?

K: Si, les dije: Bailen como quieran pero cuando escuchen el balazo, todos se caen, a él lo mataron mientras estaba esa canción (Culebra – Banda machos).

A: Karina, cuéntame ¿Cómo surge Punto 56? y ¿por qué el 56?

K: Hice Punto 56 hace casi 6 años y dije: Bueno, si no puedo hablar de lo que hago con la gente, entonces voy a hacer que la gente aprenda a hablar de lo que yo hago. Yo quiero que la gente venga aquí a tomar una cámara y a usarla, pero quiero que aprenda el lenguaje visual. Quiero que aprenda de arte contemporáneo y quiero tener conversaciones con esas personas.

Su nombre es porque suena bien … jaja bueno no sólo por eso, estudié comunicación y hacíamos muchas cosas mecánicas entre ellas el entendimiento del color, entonces cada color tiene una vibración en el ambiente para que podamos percibir ese color, entonces cuando yo me acordé de eso, yo le estaba buscando un nombre a mi escuela. Todos los colores tienen una vibración y una velocidad, entonces me fui a buscar las velocidades de la vibración y la del verde viaja a punto 56.

A: Hablemos de Mushasha Cashanilla, dentro de nuestra revista hay un artículo sobre la historia y surgimiento de la marca pero dime, ¿Como no se te acaban las ideas para frases y nuevos diseños en cada colección?

K: ¡Jaja! Esa es la gran pregunta que yo me hago cada que se acaba una temporada, ¿se me va a ocurrir algo nuevo?… Al inicio pensaba que no iba a llamar la atención Mushasha, pero la marca empezó a crecer y esta última temporada de más de 300 piezas fue sold out en dos horas…Siento que al principio la marca me necesitaba a mí pero ahora la marca ya no me necesita, ya tiene su nombre propio.

Creo que Mushasha cada vez se está volviendo más bonito. Cada vez me atrevo a combinar colores que no me hubiera atrevido al principio. Si te fijas al principio, las colecciones eran muy neutros y por ejemplo, desde el año pasado hice la primera que decía: Pinshe vieja. Le tenía un chorro de miedo porque decía: la gente no la va usar… voló. Vieja loca, voló. Cada vez empujo más a usar estas frases que los hombres utilizan para ofendernos pero rotomándolas y haciéndolas propias… y lo padre es que ni siquiera tengo que explicarlo. Cuando las morras lo ven dicen: lo necesito, yo soy eso. Es muy divertido trabajar Mushasha.

A: ¿Cómo nació Portafolio?

K: Es muy sencillo, es una cosa rara que exista lo sé y cada miércoles que pasa lo agradezco porque la radio me da la oportunidad de usar una hora completa para hablar de lo que a mí me dé la gana con la música que yo quiero…Nieblas y yo nos conocemos desde hace 22 años probablemente y él me invitó, primero para participar con Ocio…y después me dijo: ¿Por qué no te avientas un programa de tus temas?, de lo que tu hablas, de lo que a ti te gusta platicar. Entonces fue así…Es una curaduría de las cosas que en la semana me llaman la atención. Pensé: A ver si funciona …Y ya el programa tiene 4 años.

A: Antes de ésta entrevista, escuché tu episodio en Shot de Neta y fue así que me enteré de tu pasado con el cáncer. ¿Consideras que tu proceso creativo, tu fotografía, los proyectos que buscas realizar han cambiado a partir de superar tu enfermedad?

K: Definitivamente cambió todo, pero yo creo que si no hubiera tenido esa enfermedad, hubiera seguido siendo artista de clóset. Hubiera seguido pensando: Cuando tenga tiempo…Y creo que mi manera obsesiva de trabajar mis temas va a partir de mi enfermedad…no puedo dejar para después algo ni puedo pensar que va a cambiar, más bien, yo lo tengo que entender…Y también artísticamente hubo un cambio muy grande y fue el hecho de que entendí que el arte tiene que ser sencillo. Que tiene que llegar, porque si no llega entonces cuál es su razón de ser.

La vida después de la enfermedad es bien rara porque cuando uno sobrepasa la enfermedad, la sobrepasas y ya. No quiere decir que sea fácil. Simplemente estás tan emocionado porque ya pasó… pero al tiempo que me alivié había muchas cosas que me parecían muy injustas…pero justamente ahí me cayó el 20 que yo tenia el regalo, que no todos la libran y que yo estuve en esa línea de no librarla y que sí la libre. Entonces por eso tenía que hacer cosas significativas con mi vida. Y ahí está complicado porque por eso soy workaholic, por eso me dan ataques de ansiedad, por eso siempre estoy metiéndome en problemas porque quiero hacer todo y esa es una parte que tengo que arreglar.

A: Para finalizar, te haré una pregunta muy cheesy, pero quisiera escuchar tu respuesta. Hace unas semanas te escuché en Ocio y recomendaste la docuserie El último vuelo del Challenger. Y en él, le preguntan a la maestra Christa McAuliffe: ¿Cuál es tu filosofía de vida?. Te quiero hacer la misma pregunta a ti.

K: Yo necesito enseñar y necesito aprender. El dia que yo no pueda aprender, el dia que termine mi capacidad de aprender cosas nuevas, se habrá acabado mi ciclo de vida y si yo no puedo transmitir lo que aprendo, también se habrá acabado mi ciclo. Y es chistoso porque yo nunca me hubiera imaginado ni como maestra ni como comunicadora y al final de cuentas, de los dos lugares de los que vivo y que me desarrollo, me dedico a lo mismo, a transmitir información. Yo soy un medio para que las personas conozcan otras cosas y aprendan algo nuevo.

 

Como nota personal, me siento agradecida con Karina Villalobos por sentir tanto amor y pasión por sus orígenes cachanillas y por compartirlo con el mundo. Por ser una mujer que no le da miedo ser una pionera en esta ciudad en prácticamente todo lo que hace y porque ella sabe que al ser valiente y mostrar la imagen de una mujer luchona e independiente, muchas otras mujeres podemos sentir que todo es posible y que debemos ser nuestra versión más auténtica.

Gracias Karina por aceptar sentarte a platicar con esta fan que desde hace 4 años quedó fascinada con tu persona y porque a pesar de todo, compartes tu conocimiento con una sencillez que me hace creer que el arte, la cultura y el empoderamiento también puede ser para mí.

Les dejo las páginas oficiales de Karina donde pueden ver su trabajo y sus redes sociales para que no se pierdan sus nuevos inventos y logros.

Página oficial: https://karinavillalobos.com/

Wix: https://purpura9.wixsite.com/karinavillalobos?fbclid=IwAR3Z06QrcaB4daroTW2iFW0lfP48ZjyYaUjTobSJnxPOEu0c5LKLcP5V34QFb: Karina Villalobos – Fan Page

Instagram: @Srita9

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