Escrito por: Paola Valdez

Comienza enero y cierta intriga habita nuestras mentes. ¿Qué pasará este nuevo año? ¿Mejorará la situación? ¿Acaso puede empeorar? La incertidumbre del saber que esperar es inevitable. El miedo ante una situación de la cual no tenemos poder, un miedo ante el mundo que conforme avanzó el año, solamente lo vimos caer. Miedo ante una sociedad que nos hace temer por nuestro propio bienestar.

El año 2020 fue sin duda uno que pasará a la historia, múltiples noticias, buenas y malas. Hay dos maneras de ver el 2020, así como hubo dos maneras de vivirlo. El vaso está medio lleno o está medio vacío. Sin embargo, el camino que tomamos no necesariamente fue una decisión propia.

Impacto emocional

Los sentimientos no son algo que el ser humano pueda controlar con facilidad. La mayoría de las veces, todos sino es que muchos, necesitamos cierto tipo de ayuda u orientación hacia cómo percibir estos sentimientos y poder expresarlos de una manera saludable. Estar en cuarentena, ser separado de tu familia, amigos o relación amorosa no es sencillo. Los cambios nunca son fáciles y tener que sufrirlos de manera repentina y tan intensamente como lo fue básicamente todo el 2020, no fue simple.

Los seres humanos necesitamos de la interacción social para poder estar bien. Claramente cada persona es distinta y tiene sus propias formas de convivencia. No profundizaré en detalles, solamente cabe recalcar que el ser humano no puede estar solo. Por lo que una pandemia, el estar de 5 a 7 meses, tal vez más, tal vez menos, sin ningún tipo de contacto, puede llevar a una persona al borde de la locura, o como sucedió en muchos casos, puede deprimirnos.

La depresión es un tema extremadamente delicado y único para cada persona. Es una enfermedad y no es nada de qué avergonzarse, es necesario buscar ayuda y tratarla antes de ser demasiado tarde. Una persona no decide estar deprimida, no siempre podemos controlar como nos sentimos ante el impacto de las situaciones que nos rodean, y este año el número de cosas malas que pasaron fue inmenso. Si tienes o tuviste depresión busca ayuda y no pierdas la esperanza, no importa que tan bajo hayas caído, solamente tu podrás ser capaz de levantarte. Si te interesa hablar con una especialista aquí dejamos el contacto recomendado por un miembro de nuestro equipo: Psic. Marian Helú (instagram: @mentesdesnudas.psmh).

Entretenimiento

El tiempo libre puede llegar a ser un enemigo para muchos, pero si lo vemos con otros ojos puede ser nuestro mejor amigo. Este año nos sirvió para poder ver esa serie de Netflix que tanto habíamos pospuesto en nuestra lista de cosas por ver. Aprovechamos para un maratón de películas de Tarantino o ese director que tanto nos gusta. Tal vez por fin nos aventarnos todas las películas de Star Wars, o Harry Potter, o tal vez disfrutamos nuevamente la trilogía de High School Musical.

Asimismo, pudimos deleitarnos de una gran cantidad de música nueva. Probar nuevos géneros, escuchar artistas nuevos, emergentes o locales, y descubrir un nuevo amor hacia algo que no sabias lo mucho que te podría encantar. O también, redescubrir a ese artista que amabas hace unos años y por alguna razón dejaste de escuchar.

Ya sean películas, series, música, pintura o libros, no existe un mejor momento para regresar o comenzar esa pasión que te persigue desde hace años, pero nunca nos dimos el tiempo de disfrutarla. ¡Anímate! Toma fotografías, dibuja, toca, escribe, dirige. ¿Qué es lo peor que podría pasar? ¿Divertirte?

Cuidado personal

Por otro lado, la pandemia para muchos también fue vista como un respiro. Trabajar en casa, no salir y tener tiempo para uno mismo, no es algo a lo que muchas personas están acostumbradas. Siendo alguien que siempre se encuentra apurada y con miles de pendientes en la cabeza, la cuarentena me dio ese empujoncito que necesitaba para comenzar con el amor propio.

El amor propio comienza con la manera en que percibimos nuestra persona. Alejar ese pensamiento de “estoy feo/a”, “que gordo/a me veo”, “no soy bueno/a para nada”, etc. Cuando hablamos de nosotros mismos, es demasiado sencillo ver los defectos e ignorar por completo todas las cualidades que tenemos. No se trata de ignorar esos kilitos de más, sino reconocer nuestras oportunidades de mejora para hacer algo al respecto y JAMÁS ignorar todo lo bueno que tenemos. No es fácil y requiere trabajo día a día, por las mañanas, después de bañarte o antes de dormir, verse al espejo y decir: Gracias cuerpo por darme un día más, gracias familia, gracias amigos, gracias vida.

Cuidar el cuerpo no es una acción meramente física. Cuidar tu cuerpo significa cuidarlo mental, espiritual y físicamente. Una alimentación balanceada y un mínimo de 30 minutos de ejercicio al día (por más que lo detestes) es NECESARIO para estar saludable. La alimentación balanceada ayuda a tu cuerpo a estar nutrido y, al sentirte bien, te ves bien. Lo mismo sucede con el ejercicio, el cual libera endorfinas en tu cuerpo y a pesar del cansancio obtienes un sentimiento de felicidad y liberación de estrés; correr por las mañanas es una excelente manera de iniciar el día de buenas.

Metas personales

Todos los días, especialmente los primeros meses de cuarentena, recuerdo entrar a mis redes sociales y ver historias de como amigos y conocidos emprendían sus proyectos personales. Marcas de ropa, blogs, cerveza artesanal, negocios de repostería, venta de ropa, por mencionar algunos.

Desde pequeña mi madre siempre me dijo, “el ocio es el padre de todos los vicios”. Puedo confirmarlo, pero también puedo confirmar que no siempre el tiempo libre tiene que ser desperdiciado en cosas negativas. Podemos usarlo a nuestra propia ventaja. Podemos iniciar con ese proyecto que siempre soñamos, pero nunca nos animamos a intentar. Sin irse lejos les doy de ejemplo esta revista; inició como un pequeño sueño, una meta en común entre dos amigos y ahora cuenta con varios colaboradores y día a día va creciendo más.

Año nuevo, metas nuevas. ¿Vaya cliché no? Pero de eso se trata, ponernos metas. Personales, públicas, como a ti te funcione. A corto o a largo plazo. Para ayudar a tu persona o ayudar a los demás. No necesitas dar explicaciones ni justificarte, tus metas y tus planes, son solamente para ti. No tienes que probar nada a nadie, no tienes porque hacer lo que hacen los demás. Todos tenemos nuestro propio ritmo y nuestro camino único. Este nuevo año te invito a que lo busques, te invito a quererte, te invito a cuidarte, tomar en cuenta tus sentimientos y saber aceptarlos en vez de reprimirlos, te invito a dar ese salto a lo que siempre quisiste intentar; te invito a soñar, nunca sabes lo que puede pasar.

Feliz año nuevo y gracias a quien quiso leerme.

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