Escrito por: José Cortez

A mediados de los años noventa el poco reconocimiento al cine europeo se hacía cada vez más notorio, las grandes producciones hollywoodenses tomaban más relevancia y parecían ser el único foco de atención para los medios.

Es por eso que unos jóvenes directores de origen danés deciden innovar e ir a la vanguardia estableciendo una manera más orgánica y creativa de hacer cine, el Dogma 95.

 

Este movimiento fue creado por los reconocidos directores daneses Thomas Vinterberg y Lars Von Trier (conocido posteriormente por sus polémicas películas y declaraciones), buscando una manera de hacer cine con poco presupuesto y sujeto a normas llamadas “El Voto de Castidad”, las cuales consistían en:

  1. Los rodajes tienen que llevarse a cabo en locaciones reales. No se puede decorar ni crear un «set». Si un artículo u objeto es necesario para el desarrollo de la historia, se debe buscar una localización donde estén los objetos necesarios.
  2. El sonido no puede mezclarse separadamente de las imágenes o viceversa (no debe usarse música, a menos que se grabe en el mismo lugar donde la escena se está rodando).
  3. Se rodará cámara en mano. Se permite cualquier movimiento o inmovilidad debido a la mano. (La película no debe estar donde esté la cámara; al contrario, el rodaje debe ocurrir donde se dé la película).
  4. La película tiene que ser a color. No se permite ninguna luz especial ni artificial (si la luz no alcanza para rodar una determinada escena, la escena debe eliminarse o, en rigor, se le puede enchufar un foco simple a la cámara).
  5. Se prohíben cualquier efecto óptico y los filtros.
  6. La película no puede tener una acción o desarrollo superficial (no pueden mostrarse armas ni pueden ocurrir crímenes en la historia).
  7. Se prohíbe la alienación temporal o espacial. (Esto es para corroborar que la película tiene lugar aquí y ahora.)
  8. No se aceptan películas de género.
  9. El formato de la película debe ser el Académico de 35mm (1.37:1).
  10. El nombre del director no debe aparecer en los títulos de crédito.

 

Este tipo de filmes son reconocidos fácilmente por su baja resolución y su formato tipo documental que trata de retratar de la manera más personal y real la historia y apoyándose principalmente en las actuaciones del elenco sin depender para nada de efectos o de una historia fuera de lo normal.

La primer película del movimiento fue Festen del mismo Vinterberg la cual contaba la historia de una reunión familiar en la cual todo se descontrola por el difícil y conflictivo carácter de los miembros de esta, aclamada por la crítica y ganadora incluso de un premio en el festival de Cannes.

Llamaron la atención las específicas y tajantes reglas del movimiento las cuales estuvieron sujetas a diversas críticas tanto de manera positiva como negativa.

Por un lado, suponía un nuevo aire para el cine europeo con el que se buscaba crear un cine con poco presupuesto a diferencia de grandes producciones que supuestamente hacían perder esa estética orgánica que se estaba buscando.

Por el otro, tildaban el movimiento de pretencioso ya que muchas veces las obras finales llegaban a ser historias no muy atractivas para el público y yéndose más que nada por el cine de autor.

Si bien las reglas eran claras y muy concisas, desde la primera película se hicieron faltas al “voto de castidad” al utilizar elementos no permitidos o grabar en diferentes formatos a los señalados al principio.

Directores ingleses, franceses, estadounidenses, etc. Trataron de seguir los pasos de este concepto que tenía la promesa de revolucionar la manera de hacer cine desde aquellos innovadores movimientos años atrás como la Nouvelle Vague y el Neorrealismo Italiano.

Lars Von Trier fue quien más se apegó a los principios establecidos por el reglamento, su película The Idiots es considerada uno de los más claros ejemplos de este tipo de cine, pero sus propias limitaciones le hicieron buscar otras alternativas y experimentar en otros géneros y técnicas que no iban de acuerdo a su propio manifiesto de años atrás.

Fue así que con poco más de 10 años, en el 2005 se terminó por deshacer el movimiento y así se dio fin a uno de los esquemas más vanguardistas en el mundo del cine de las últimas décadas.

Si bien fue por un lapso corto de tiempo se dejó muy en claro el punto que desde un principio se buscaba probar, la realización de cine de una manera más natural y con presupuestos por debajo de las producciones regulares que requerían de millones de dólares para su creación.

 

 

 

Publicado en: Cine

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